Resulta tentativo dejarse llevar, entre la energía y el misterio que a las estaciones envuelven sus viajeros.
Y se embellece la silueta, y te vuelves más poeta, mientras las vías se entrelazan y se besan.
Con una inmunidad gloriosa pasarás a respirar de forma consciente, porque ya no habrá minuto que corra inocente, ni segundo que escape de tus pulsaciones.
Y sentirás como su ausencia, repentinamente se adentra.
Ese recuerdo que no supo morir volverá para por última vez, estar presente ante tal elegante combate de azares sentimentales.
Réquiem por un amor unilateral, secreto, por un amor que ya nunca tendrá lugar.
Réquiem por los abrazos no dados y los besos olvidados, por las tímidas sonrisas que desprendían vida.
Réquiem por tí y por mí, por los brindis ausentes del recuerdo latente, de un preludio que prometió amor y regaló dolor.
Historias que uno alienta y otro aprieta hasta asfixiar, desesperadas por vivir o morir en una dimensión real.
Réquiem por la inspiración que esta noche dormirá conmigo y mañana partirá contigo.
domingo, 14 de septiembre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario