martes, 15 de noviembre de 2016

Retrato ciego ❤

Por cejas dos torbellinos
y su labio es un seismo,
que se agita si le hablo,
me mira, le beso o suspira.

De sus barbas nacen chispas
si me roza las mejillas,
rojas, bravas, miuras, ¡mías!

Me gusta cuando calla
porque está como ausente,
y sin buscarlo de nuevo le hallo
a mis ojos amarrado.

Si el aire tuviera boca,
contaría mis suspiros
en lengua romance de un solo filo.

sábado, 13 de agosto de 2016



Un regalo que les quise hacer a mano...

¿Qué me has hecho, primavera?

Cuando el amor florece
nos volvemos flores
de tallos rojos
y de labios verdes.

Cuando el amor florece
la poesía envuelve
con arte el ansío
volver a verte.

Cuando el amor florece
la magia renace
para chispear la vida
como nunca antes.

Cuando el amor florece
nos volvemos locos,
locos,
de versos rojos
y de ojos verdes.

viernes, 15 de enero de 2016

De la costumbre de lecho

Me extravié en la locura de la excepción a la cordura y dejé vagar mis pesares para que se perdiesen entre las bellas ramas de tus árboles.
Y topándome en el camino con tus lunares, escuché cortejos quizás mendaces o quizás sinceros y me dejé embolicar por ellos...
Seguí caminando entre las esquinas adoquinadas de tus caderas en busca del cárdeno brote de asfixia que dejase mudo mi aliento,
y supe entonces que la recompensa del placer no era más que un suspiro pasajero,
un viaje entre las curvas de un cuerpo extranjero,
una sensación de pleno presente e insignificante futuro,
de vago recuerdo pasado,
cobijado en nuestra máquina del tiempo.

domingo, 29 de marzo de 2015

De lo melancólico


Melancólica me ha dejado el flamenco
Que entró en mi vida como un huracán
Y voló como un tormento.

Y volvió como un sigilo
Y se marchó con mi suspiro.
Y ahora que ya he aprendido cómo eres,
Ahora que ya no sé vivir sin tus vaivenes,
Te invito a quererme a ratos,
Te invito a besarme hasta el ocaso.

domingo, 25 de enero de 2015

Historias que mueren desesperadas por vivir

Me anticipo a los presagios y los lloro como si el futuro fuese presente.
Creo lágrimas atemporales preparadas para la readaptación.
La noche amplía perspectivas y la paranoia se apodera de mi razón.
El horizonte se convierte en un utópico espejismo abandonado.
La esperanza embiste el puñal contra sí misma,
la vagina se queda vacía.

sábado, 24 de enero de 2015

Del seductor hombre Niebla

Eres niebla, como un misterio. O quizás seas el misterio que esconde, y la niebla sea tu esencia.
Eres el vértigo que sufres, el si quieren descubrir habrán de acercarse a mí, y si quieren quedarse habrán de acostumbrarse.
Eres licor, suave, que en breves dosis te embriaga, y sólo te permite escapar cuando la niebla baja.
Hoy salió el sol por la mañana y desvanecida tu esencia, quedé liberada del áncora que me cegaba.

martes, 25 de noviembre de 2014

De las cábalas sinfónicas

Como un volcán que ha de expresarse o ahogarse en sus propios infiernos, ha perpetrado en mí esa hastía dependencia por nombrarte.
Tímido y distraído, atrayente sinfonía de silencios opacos y desconocidos.
Escribí cuando todavía estaba a salvo pero me dejé llevar entre las rimas del poema trazado y ahora estoy perdida entre sus versos.
Escribo pues habiendo sobrepasado el subsuelo y alzado el vuelo, esperando que la caída no torture demasiado a mis cabellos, que están cansados de erizarse con cada ráfaga que respiro de aire sentido y alado.
Escribo pues para matar al tiempo y enterrarlo en mis adentros, que tengo miedo de caer mañana y olvido vivir el momento.

domingo, 16 de noviembre de 2014

Canción de invierno

I dry my tears in the sun rocking my desperation,
And the eternal conflict that cradle my days dissipate,
Beetwen the fog which covers the dreamlike spectacle of my life.
If I get swept up in passion I start shaking and I become a weakling.
Thats why I prefer coldness and distance, thats why I prefer dont let feelings destabilize my stepts.

domingo, 14 de septiembre de 2014

Réquiem en lugares frontera

Resulta tentativo dejarse llevar, entre la energía y el misterio que a las estaciones envuelven sus viajeros.
Y se embellece la silueta, y te vuelves más poeta, mientras las vías se entrelazan y se besan.
Con una inmunidad gloriosa pasarás a respirar de forma consciente, porque ya no habrá minuto que corra inocente, ni segundo que escape de tus pulsaciones.
Y sentirás como su ausencia, repentinamente se adentra.
Ese recuerdo que no supo morir volverá para por última vez, estar presente ante tal elegante combate de azares sentimentales.

Réquiem por un amor unilateral, secreto, por un amor que ya nunca tendrá lugar.

Réquiem por los abrazos no dados y los besos olvidados, por las tímidas sonrisas que desprendían vida.

Réquiem por tí y por mí, por los brindis ausentes del recuerdo latente, de un preludio que prometió amor y regaló dolor.

Historias que uno alienta y otro aprieta hasta asfixiar, desesperadas por vivir o morir en una dimensión real.

Réquiem por la inspiración que esta noche dormirá conmigo y mañana partirá contigo.

sábado, 29 de marzo de 2014

Ello, Yo y Superyó

Ellos eran, recíprocamente, depredadores, pq uno era el alimento del otro y a la inversa. Necesitaban odiarse, o amarse, pero en la profundidad más oscura de esos términos.
Un punto intermedio inundaba su ser de una insuficiencia que acariciaba el llanto y rasgaba el placer. Eran como el pie izquierdo y el zapato derecho, como un paraguas en un día de sol, como un folio vacío y una pluma sin tinta.
Nadar en contra de la marea de lo políticamente sensato, se había convertido en su modus operandi. La luna dormía de noche y el sol se escondía de día. De ahí que el paraguas recobrara su utilidad en un día soleado y el zapato derecho consiguise encajar en su pie izquierdo.
Pero todo ello fue lícito el tiempo estrictamente necesario para que éste se exprimiese a sí mismo. Y una vez exprimido, de él se desprendían gotas de segundos y minutos que se deslizaban por un suelo marcado de pisadas de tanto amor y tanto sexo, de tanto placer y dolor, de tan intensa perfección e imperfección. De tanto entonces y de tan poco ahora, que ya no existía espacio en sus almas para tanto vacío, ese vacío propio de una situación de pendencia,propio de punto intermedio.

miércoles, 26 de febrero de 2014

UTÓPICO SUSPIRO


Me pregunto si ha existido una sola fracción en esta ecuación espacio-temporal que ha comportado mi vida desde el día en que recíprocamente tropezamos, como marionetas de suspiros imperfectos y curiosos, anhelantes de semejanzas que completasen nuestras almas, en la que haya dejado de sentirte así, con esta intensidad tan sediciosa.
Qué sería eso que hiciste tan logrado como para enamorar a un subconsciente dormido y helado. Despertaste un insomnio precipitado y ahora mis noches son la cuna del recuerdo.
Me pregunto de qué sirve que te adentres en mi mente y me domines, si no te tengo a mi lado.
Añoro que ocurra algo, algún día, como una casualidad perfecta que empape mi vida del amor que reclamo y a gritos el silencio produzca eco en tu pensamiento.
Permíteme mientras tanto, seguir queriéndote en la clandestinidad de un utópico suspiro.
Permíteme seguir queriéndote así, sin que tú conozcas lo que siento, como si algo dentro de mí supiese que el desvelo de este secreto, fuese a producir más quebranto que ventura.
Y como si el que ahora soporto fuese una tierna caricia acompañada del afán de un quizás, de un tal vez, de un…

martes, 18 de febrero de 2014

A PROPÓSITO DE MIS SILENCIOS:


Tras el mutismo siempre hay una razón escondida, pero no siempre resulta ser la más aparente.
Tras el mutismo se halla delicadamente oculta la vida, mientras el dueño del silencio se aferra, si por un casual ha de pronunciarse, a una piadosa mentira.
Así alimentará la verdad en su intimidad, esa verdad que sólo uno conoce y que no se quiere desvelar.

jueves, 5 de diciembre de 2013

SOCIEDAD ENFERMA

Concibo la sociedad como un cuerpo humano, dotado de órganos, siendo uno de los imprescindibles para su funcionamiento, la ética, que sin embargo está enferma.
La ética es aquella rama de la filosofía que se ocupa de discernir el límite entre el bien y el mal, o quizás, mejor expresado, trata de discernir lo que en el ámbito de del comportamiento humano está considerado como correcto y lo que se considera incorrecto.

El ser humano nace con una mente amorfa, que poco a poco va adquiriendo forma a partir de lo que ve, lo que oye, lo que huele, lo que gusta, lo que toca y en definitiva, lo que siente.

Digamos entonces que la educación juega un papel esencial en la sociedad a través de la mente de los sujetos; la materia prima son los cerebros por formar y los cerebros deformes en ideas y pensamiento son el virus que ataca a nuestro órgano vital. Pero difícil resulta educar cuando los más pequeños no son tratados por sujetos profesionales sino por sujetos profesionalizados. Existen dos formas de comer el plato servido en la mesa; una de ellas es engullendo hasta saciar el hambre y la otra consiste en comer saboreando y obteniendo siempre e incluso en muchas ocasiones, antes, el mismo resultado. En la primera forma se persigue el fin, en la segunda se estudia el medio para la obtención del fin.

La clave para enfocar la enfermedad que tratamos desde mi punto de vista está en el postulado de que no todo lo que se puede se debe hacer. Vivimos en una sociedad en la que los límites han sido lujuriosamente desdibujados porque el ser humano es el depredador por excelencia de la comodidad y del placer.

Pero incluso tras haber obtenido el objetivo buscado, tras haber educado y por consiguiente sanado el órgano afectado con la medicina acertada, incluso después de haber formado individuos con valores, frente a todo este entramado teórico puede presentarse una práctica turbulenta. Circunstancias actualmente tan reales como la necesidad, por ejemplo, que no solamente hacen que el ingenio se agudice sino también que la correcta moral se deje a un lado ante esa sensación de carencia conjugada con el deseo de satisfacerla. Y ya sabemos que un deseo satisfecho es el comienzo de una sensación de insatisfacción infinita que conlleva una ardua búsqueda de placer que jamás resultará ya satisfecho de nuevo por completo.

Por eso llego a la cruda conclusión de que la sociedad nunca va a curarse en su totalidad, siempre estará enferma porque el ser humano es imperfecto y moralmente débil y por lo tanto el único tratamiento efectivo es la búsqueda de la cooperación individual en los ámbitos más reducidos y cercanos que podamos crear o en los que estamos inmersos, principalmente la familia. Y sólo de esta manera, partiendo de un foco sencillo con pretensiones caseras y perfectamente alcanzables en su máximo exponente, podría lograrse una sanación real.

domingo, 3 de noviembre de 2013

10.54 AM

Aunque las saetas aceleren, ralenticen o detengan su paso, siempre serán las diez y cincuenta y cuatro.

Podrá soplar el viento
y borrarme el pensamiento,
podrán crecer las flores
evocándome nuevos olores,
podré vivir cien años de soledad
o una concurrida eternidad,
podré probar mentes y besos
y bocas y sexos,
podré entre tanto escribir
versos bellos y perversos.
Podré enamorame, desenamorarme
y al instante marchitarme,
podrá quemarme tu ausencia
y podré luchar a conciencia
y sin embargo,
nunca nada habrá pasado
porque el reloj seguirá marcando
las diez y cincuenta y cuatro.

domingo, 29 de septiembre de 2013

AIREANDO EL SOUL

Tengo dentro de mi ser,
un latir huracanado,
que me abruma desde el vientre hasta el alma
y desde alma hasta mis entrañas.

Tengo dentro de mí,
un sentir desbocado,
como un caballo salvaje al que galopa encabritado
y rompe mi calma en pedazos.

Es algo tan bizarro y lejano,
tan vivido y al mismo tiempo desconocido,
que es ese aire loco el que ahora sacude el polvo.

Sensaciones dormidas que no buscaban despertar.
Párpados se queman con un leve rayo de luz.
Mientras la esperanza en esencia danza desconcertada,
entre las motas de ese polvo mundano,  sucio y pasado.

domingo, 31 de julio de 2011

LIMNOPOLAR - PINTURA CIEGA DE UN POEMA MUDO


Déjame que te arranque las entrañas y plante dentro de tu ser raíces de talento innato, para que fluyan entre las notas de esta luz melancólica y barroca.
Déjame que te riegue de surrealismo, amigo, déjate llevar entre las sendas de lo desconocido.
No temas al frio de la pureza. No hay dolor más sensato que el tiempo al tiempo, que la impoluta paciencia…
Es el momento, ¡están naciendo!, maduros frutos de rabia, pasión, deseo, dolor, tristeza, impotencia.
No hay sonido más virgen que el que brota de la esencia, humana casta y bella.

Imagen: http://salomesemolue.blogspot.com
Silvia Pérez a la brocha.

jueves, 17 de septiembre de 2009

YESTERDAY NIGHT

¿Conocen el himno de Veracruz? La famosa canción de Ricardo Valenzuela, “La Bamba”.
Siempre le había sentido un aprecio especial, aunque supongo que cualquier tipo de aprecio lleva consigo una pizca de especialidad, sino sería un simple gusto, insípido a fuertes alteraciones sensoriales.
El verbo apreciar lo suelo relacionar con el sustantivo terciopelo. A priori no presentan ningún tipo de relación, salvo una ligera semejanza sonora. Pero si los percibimos visualmente, podremos darnos cuenta de que el tacto del terciopelo es algo tan agradable como el sentir aprecio hacia algo o hacia alguien.
Sus acordes me hicieron estremecer la primera vez que la escuché.
La última vez fue ayer, mientras se preparaba para cocinar la cena, encendió la radio y comenzó a sonar, papapapa- tarata tatata- parabarabará!............................. E inevitablemente, sin saber por qué, conseguí enamorarme todavía más de cada uno de ellos
.

jueves, 7 de febrero de 2008

De alguien que supo inspirarme


Su mirada era cálidamente fría. Madura, sensible, especial, cargada de recuerdos.
Su olor era característico, fuerte, particular pero no desagradable.
Sus manos tenían personalidad, hablaban por sí solas, en medio de un mundo de vientos que nacían de direcciones y lugares distintos haciendo de su pelo un alborotado nido de de ideas e historias a la espalda, robusta y arqueada.
Sus labios eran una cuna de momentos dulces y amargos, escalofriantes y acogedores, ansiosos de ser escuchados y entendidos por mentes inexpertas rodeadas de una burbuja protectora de la que él ya no olía ni los pedazos.
Su ternura, su atención y su siempre extravagante vestimenta me cautivaron. Representaba mi añorado concepto de personalidad.
De sus dedos nacían poesías de acordes y de sus palabras melodías de sentimientos.
Sentimientos abrumadores y envolventes, como sus ojos.
Le envidiaba, yo quería ser como él.
Republicano de corazón descubrió que la vida podía llegar a contarse uniendo casualidades y que la felicidad y la tristeza podían navegar en un mismo barco. Siempre orgulloso de no haber cogido ese tren.
Nunca creyó que una retirada a tiempo fuese una victoria, luchó hasta que las entrañas se desplomaron en el campo de batalla, ese campo al que yo le suelo llamar existencia.
Superviviente de una guerra civil sobrevivió a las atrocidades que le presentaron en el camino convirtiéndose en una figura heroica, por lo menos para mí.

sábado, 17 de noviembre de 2007

De la mujer que supo mirarme





Ella era la mujer de piedra.
Su corazón era de acero, pero su mirada escalofriantemente cálida...
No sentía dolor, ni calor, ni frío. Si la tocabas no sentía placer. No conocía el amor ni la pasión.
Ella era la mujer de piedra.
No sentía los besos, ni la lluvia, ni la soledad. No sentía el cariño, ni tampoco sentía felicidad, ni tristeza.
Simplemente observaba...observaba y hacía arder... simplemente.

Hoy daría lo que fuera por ser la mujer de piedra...

martes, 2 de octubre de 2007

De los inconscientes parásitos de la locura







Lo vio a lo lejos, agolpado entre la densa multitud. Fue tan sólo un instante y segundos más tarde desapareció.

Era el día de la fiesta nacional, la plaza estaba colmada de bellas damas y majestuosos caballeros, quienes recordando la emoción de su primera gala, invitaban a sus esposas a bailar. El vino y el renombre de un día tan marcado para la aldea irlandesa de Galway hicieron posible que se respirase durante unas horas un ambiente agradable al mismo tiempo que desconocido, pues el duro trabajo que requería una economía autosuficiente y la espesa rutina a la que estaban sometidos, influenciaban la personalidad de los vecinos haciendo de ellos gente ruda, arisca y obstinada.

Y de pronto, volvió a cruzar su mirada con esos ojos azules, intensos y profundos, unos ojos anhelantes y hambrientos de inquietudes... y de nuevo gozó durante esos instantes de lo que en sus libros ya había podido disfrutar desde un segundo plano, de el amor a primera vista.

Julia tenía diecisiete años y desde pequeña había recibido una estricta educación religiosa. Pocos aldeanos se escapaban de la norma, y los que lo hacían, terminaban siendo juzgados por el Tribunal de Oficio, cuyos castigos intolerantes, estaban a la orden del día. Por ello, los habitantes, procuraban ser discretos y obedecer las ordenanzas que cada domingo el predicador anunciaba en la iglesia.

Y siguió observándole. Inquietud. Ese sentimiento tan cercano que afloraba en su joven y potente corazón se reflejaba en la mirada de aquel galán disfrazado de sensación.
Y haciéndose hueco entre el gentío hasta rozar la mano de Julia, el anhelo de esa intensa mirada le invitó a deslizarse al son de las dulzainas y gaitas.
Inconscientes parásitos de la locura…




Continuará...o quizás no.

viernes, 28 de septiembre de 2007

De los amores mudos







Yo te sigo y recojo los restos de tus ilusiones, esos pedazos que vas
olvidando por las aceras. Los guardo en el bolsillo desgarrado de mi
mente y les doy calor.
Yo te sigo y aspiro ese humo que tanto me gusta, y que el viento, empeñado en que lo sienta, me lo envía soplando en cada una de tus caladas.
Yo te sigo y persigo las pisadas que me llevan hasta tus sentimientos más
profundos, sin llegar a descubrirlos, venciendo la batalla a la
escalofriante tentación.

Yo te sigo, y te admiro, pero sigilosamente, sin que me veas... en esta noche oscura y fría de septiembre.


shhhh...

jueves, 13 de septiembre de 2007

Ojalá llueva...






Ahora sólo quiero vagabundear por las calles hasta ver tu cara a través del cristal de la ventanilla de tu coche.

Ojalá llueva y me cale. Y veas mi pelo empapado, y me invites a subir. Y huelas mi perfume. Y tengas ganas de besarme. Y te pongas nervioso... y... de nuevo me sorprendo de mí misma.


lunes, 10 de septiembre de 2007

Experiencia del desierto


Una nueva etapa, pero no por ello una nueva vida. Matizar, pero no cambiar; luchar pero no retroceder.

Estamos hechos de lo que somos y somos lo que nos hemos hecho a nosotros mismos. Marionetas de trapo sacudidas por el tiempo y el dolor. Sonreír sin ser feliz; los placeres las regalan, los rostros las desdibujan.
Pura contradicción, porque todo es contrario de sí mismo.

No quiero que se esconda, pero está huyendo entre las copas verdes que visten este lugar. El sol se marcha como un caballero para dar paso a la luna. Para cuando llegue espero estar todavía despierta, con los ojos abiertos, pero con el alma dormida, un alma inmune a la pólvora que llevo dentro y está punto de explotar.

Necesito calma, serenidad, equilibrio, pero mi persona les repele.
El mar es dulce, aunque digan que es salado. Pongo un pie en la arena y otro en la tierra. Siento cómo el aire llena mis pulmones, me gusta, me siento bien.
Escucho el chasquido de ramas golpeadas por pisadas. Me enamoro del rocío mañanero y del dulce sonido de los pájaros piando.

Por un momento siento como la ansiada anarquía envuelve mi mente, mi ser, mi espacio. Me siento libre, respiro naturaleza, respiro luz, oscuridad.

No cuento las horas, quise perder el reloj. Ahora sólo quiero que esto no acabe nunca…


Experiencia del desierto (26-07-2007)